A la hora de comenzar un nuevo proyecto nos gusta mirar y mirar referentes que nos inspiren, tomamos aquellos que nos llaman la atención y los otros simplemente los dejamos pasar. Hasta este momento es lo que muchos hacemos como parte del proceso creativo.

Pero… ¿En qué momento dejan de ser referentes y se vuelve plagio?

En el momento en el que dejamos la imagen igual y solo cambiamos su uso, o cuando replicamos absolutamente cada detalle en otro trabajo.

Por ejemplo, en la imagen de abajo a la izquierda tenemos una ilustración realizada por @odievonzamok, en la del lado derecho se tomó la ilustración y se usó para el logo de una veterinaria. ¡ESTO ES PLAGIO! En ningún momento damos créditos a su creador.

   odievonzamok       odievonzamokBN-logo

Entonces, ¿Cuál es la manera que debemos usar para no caer en ese error?

Busca varios referentes, no te quedes solo con uno.

  • Toma de cada uno algo de su trabajo, es decir, de uno la técnica de ilustración, el otro el color, de otro la línea o las texturas, etc.
  • De esta manera tendrás un resultado que a pesar de tomar cosas existentes te va a dar un resultado muy diferente, a pesar de estar usando cosas ya existentes.

Una muy buena manera de realizar este ejercicio son los Moodboards, estos te permiten tener en una hoja todos tus referentes y poderlos visualizar a la vez.

Aquí te dejamos un ejemplo de Moodboard que puedes usar para tus próximos proyectos – Moodboard tomado de http://www.laurenschroer.com/

Finalmente no olvides que somos una suma de referentes, según lo que nos gusta como música, arte, series, películas, todo influenciará nuestro trabajo, notándose más en algunas ocasiones que en otras.

Así que ponte a crear y a encontrar esas mezclas únicas que harán tus proyectos creativos diferentes.